| Cerca de cinco mil franciscanos celebran once
años de existencia y deben refugiarse bajo unas esteras.
Santo Domingo los invita. Ya sentados en el refectorio,
aparecen "veinte mancebos hermosos que administraron
abundantemente de comer y acabada esta función
desaparecieron..." Sobre la mesa pequeña se ve una canasta de mimbre americano con frutas.
|